Carta del rector

Bogotá, 17 de enero de 2019

Apreciada comunidad unicentralista:

Construir una cultura de la excelencia universitaria no es labor de pocos días. Es, más bien, un compromiso por trabajar en todo lo que se hace con un sello de calidad, y un caminar continuo, sin retrocesos, por la senda de la mejora permanente. La excelencia, en este sentido, no es una cualidad que se obtiene de una vez y para siempre, sino que representa un hábito que debe cultivarse sin descanso.

Desde hace muchos años, la Universidad Central tomó la decisión de emprender este camino y de materializar su Proyecto Educativo Institucional, en un ambiente de la más alta calidad académica y cultural. En este contexto, el proceso de acreditación institucional que emprendimos desde 2013 tuvo un papel estratégico, pues constituyó un mecanismo útil para medir el logro de nuestros postulados, la pertinencia social, cultural y pedagógica de nuestro quehacer.


¡Recibimos la Acreditación Institucional de Alta Calidad!

En mayo de 2018 recibimos a una comisión de pares expertos designados por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA), quienes, luego de revisar el Informe de autoevaluación institucional, visitaron las sedes Centro y Norte e identificaron las condiciones internas de operación de la Institución. A partir de esta información, los pares elaboraron un juicio escrito sobre la calidad actual y las proyecciones posibles de la Universidad, que, en términos generales, fue muy positivo y reafirmó nuestras fortalezas.

Con base en los datos recabados a lo largo del proceso autoevaluativo y los juicios emitidos por los pares académicos del CNA tengo el orgullo y la alegría de comunicarles que el Ministerio de Educación Nacional (MEN), nos otorgó mediante la resolución 000256 del 16 de enero de 2019, la Acreditación Institucional de Alta Calidad por cuatro (4) años.

Este logro fue posible gracias a que, tanto el MEN como el CNA, evidenciaron que nuestra Institución ha trabajado sin descanso en el fortalecimiento de la calidad. Diversos aspectos positivos dan cuenta de esta labor. En la resolución se destaca, por ejemplo, la coherencia y pertinencia de la misión y la visión institucional, el impacto de nuestro PEI en la orientación de los diferentes estamentos educativos de la Universidad, y la fuerte y consolidada tradición institucional de más de 50 años, dedicados a la formación de “profesionales, dirigentes, empresarios y emprendedores con capacidad de liderar y crear diferentes campos de la actividad productiva del país en un marco crítico, innovador y sensible”.

Asimismo, fue reconocido el gran esfuerzo realizado por brindar posibilidades de acceso equitativas a estudiantes de diferentes condiciones y procedencias; el desarrollo de la planta de profesores de tiempo completo y medio tiempo y su cualificación académica; nuestra creciente oferta académica en pregrado y posgrado y el desarrollo de productos de creación y emprendimiento tales como patentes, dispositivos tecnológicos, registros de software e innovaciones empresariales; la apuesta por abordar problemáticas de impacto presentes en el contexto nacional como estrategia formativa, de articulación con la investigación, y de interacción social; las condiciones de bienestar universitario, que apoyan la formación integral de la comunidad mediante actividades de recreación, cultura y salud; y la existencia de recursos bibliográficos, laboratorios especializados, equipos de cómputo y bases de consulta suficientes, así como la infraestructura y las locaciones adecuadas para el desarrollo de las funciones sustantivas de la Institución.

Sobra decir que solo tengo palabras de agradecimiento para toda la comunidad unicentralista, sus estudiantes, egresados, docentes, funcionarios administrativos, directivos y miembros externos a la Universidad que fueron determinantes en este proceso que nos pone en la liga de las mejores universidades colombianas. El resultado final está a la vista.


¿Por qué celebramos este reconocimiento?

Recibir la acreditación institucional es el resultado de la evaluación positiva de una institución como un todo; en la que se pone en consideración el conjunto de los elementos que la constituyen y las relaciones entre ellos, y en la que se atiende al modo por medio del cual se comprenden las necesidades sociales, económicas, culturales, científicas y tecnológicas del país, y la forma en que se responde a ellas.

Así, cuando el Ministerio de Educación Nacional (MEN) tomó la decisión de acreditarnos, destacó el compromiso que nuestra comunidad académica tiene con los discursos y prácticas de alta calidad, con la pertinencia educativa mediante el cumplimiento de un papel estratégico en el desarrollo económico, social y político de la sociedad colombiana, y con la cultura permanente de la autoevaluación y la autorregulación. En suma, pudimos reafirmar que somos una institución que, además de contar con una amplia trayectoria educativa, es reconocida por el Estado y por la sociedad misma como una de las mejores de la ciudad y del país.


¿Cuáles son los beneficios de pertenecer a una institución acreditada?

Además de constituir una garantía de alta calidad que nos permitirá desarrollar y consolidar múltiples relaciones académicas en el ámbito nacional e internacional, la acreditación supone que, de manera pública, se reconozcan las fortalezas y las condiciones de calidad de nuestra Universidad en los campos de la formación, la investigación y la interacción social.

Para estudiantes y docentes, la acreditación representa una gran ventaja competitiva a futuro dentro del mercado laboral, por ser egresados y trabajadores de una universidad comprometida con la excelencia. Los estudiantes, asimismo, podrán acceder con mayor facilidad a estudios internacionales y a becas pues se podrían simplificar los procesos de homologación y convalidación de asignaturas y títulos y se privilegiaría la admisión a programas académicos externos. Nuestros jóvenes podrían tener prioridad en solicitudes de financiación y apoyos académicos para estudiar. Con la acreditación, además, podremos ratificar el compromiso moral y la responsabilidad social de mantener la calidad, de mejorarla y de superar las dificultades que tenemos identificadas y también las que surjan en el camino.


El camino a la excelencia no termina aquí…

Haber recibido la acreditación no significa que nuestro trabajo de mejoramiento continuo y de búsqueda de la excelencia debe detenerse aquí.

Es más bien un punto de partida. Los retos que la Universidad tiene por delante y que demandan el mejoramiento inaplazable de nuestros procesos académicos y administrativos son muchos. Por ello, para garantizar el fortalecimiento permanente de nuestras condiciones de calidad institucionales, el Ministerio de Educación refirió algunas recomendaciones que podrán asegurar la consolidación de nuestras fortalezas y la renovación de la Acreditación Institucional que hoy celebramos. Debemos dar continuidad a los esfuerzos encaminados a mejorar los índices de deserción y a fortalecer la permanencia en la Institución; es necesario seguir promoviendo la movilidad entrante y saliente a nivel nacional e internacional de estudiantes y profesores; finalmente, una de nuestras prioridades para los próximos años debe ser la de incrementar la participación de la Universidad en proyectos de investigación, fortalecer las actividades y grupos de investigación institucionales, y continuar impulsando las publicaciones como medio de difusión de nuestros procesos creativos e investigativos.

El camino que emprendemos ahora será duro, retador pero al mismo tiempo fascinante en el propósito de ofrecer una educación de excelencia. Nos obliga a ser innovadores y a revisar nuestras prácticas pedagógicas de manera permanente. El sector educativo está atravesando por un período de profundas transformaciones a las que no podemos ser inferiores. La acreditación institucional que recibimos esta semana nos compromete aún más con nuestra comunidad, con la ciudad y el país. Alcanzada esta ambiciosa meta, no podemos desfallecer. Nuestra obligación es mirar hacia adelante con optimismo y con la convicción de que sabemos hacer las cosas bien. La mejor demostración de ello es la Acreditación institucional de alta calidad.

Gracias por todos los esfuerzos. Por el tiempo y el arduo trabajo de estos fructíferos años. Por el amor y la dedicación de todos y cada uno de ustedes. El mérito de obtener este reconocimiento es de toda la familia centralista, hoy más unida que nunca. Reafirmemos el orgullo de ser unicentralistas y de hacer parte de esta gran obra.

Un saludo afectuoso,

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